La Igualdad de los Muertos
"Cuando el duelo no tuvo tumba,y descansar todavía sigue siendo una deuda pendiente" Nos educan para aceptar la muerte como parte de la vida. Perdemos abuelos, padres, madres, hermanos o amigos y, aunque el dolor nos atraviese por dentro, la sociedad nos enseña que existe un orden natural, un tiempo para llorar y otro para continuar. Aprendemos a despedirnos entre flores, abrazos, silencios y cementerios. Aprendemos incluso a sobrevivir al vacío. Pero existen pérdidas diferentes. Muertes que nunca terminan porque jamás tuvieron un final verdadero. Dolores suspendidos en el tiempo porque nadie pudo cerrar la puerta, porque nunca hubo un cuerpo al que llorar, una tumba donde dejar unas flores o una respuesta capaz de calmar la pregunta que atraviesa generaciones enteras: dónde está. La Guerra Civil española ha terminado demasiadas veces convertida en un debate político, en titulares rápidos o en discusiones donde cada lado sigue defendiendo su verdad mientras se olvida algo...