El derecho a no entender
"Cifras" En España, cerca de cuatro mil personas se suicidan cada año. Detrás de cada una de ellas hay una historia. Y detrás de cada historia, una ausencia. Antes de hablar del suicidio, me gustaría hablar del dolor. Del dolor inmenso, indescriptible y casi imposible de explicar que siente una madre cuando pierde a un hijo. Dicen quienes han pasado por ello que no existe una palabra para definir a un padre o una madre que sobreviven a sus hijos. Hay palabras para quien pierde a su cónyuge, para quien pierde a sus padres o para quien queda huérfano, pero no existe un término que describa esa realidad. Quizá porque, en el fondo, es algo que la propia naturaleza parece haber olvidado nombrar. La muerte de un hijo es una herida contra natura. Ningún padre ni ninguna madre espera asistir al funeral de quien un día sostuvo entre sus brazos. La lógica de la vida nos hace pensar que serán los hijos quienes acompañarán a sus padres en los últimos años, quienes cerrarán una etapa ...